
A todos nos preocupa la salud. ¿Sabían ustedes que un 30 por ciento de los ciudadanos de la UE accedieron el pasado año a través de Internet buscando información sobre sanidad y salud? Entre los temas relacionados, los siguientes: enfermedad específica o crónica, tratamiento médico, dieta, nutrición, ejercicios, prescripción de medicamentos, seguros de salud, depresión, ansiedad, estrés, salud mental, problemas ambientales, vacunas, información dental, salud sexual, cómo dejar de fumar, drogas y alcohol.
La gran cantidad de datos que gestiona el sector -y el tratamiento confidencial de esos datos personales- convierten a las TIC en piezas clave dentro del sistema sanitario.
Las aplicaciones son múltiples: telemedicina, imagen digital, receta e historial electrónicos, formación a sanitarios, cita previa, hábitos de vida sana, prevención e intervención vía satélite, utilizada ya por el Ejercito español en el exterior.
Capitulo aparte merece la SI y los colectivos dependientes (e-inclusión, e-accesibilidad, invidencia, carencias auditivas, discapacidades físico-motoras, enfermos mentales, violencia de género, dependencia de los mayores, etc.).
La SI es un derecho constitucional porque permite la igualdad de oportunidades reducidendo la brecha sanitaria. Empezando por la mejora del bienestar colectivo y la salud individual. Los expertos saben que hablo de Salud 2.0.







