
Estas nuevas pantallas se caracterizan por su gran transparencia, que permite al espectador mirar a través de ellas como si estuvieran ante un cristal. Además, consumen un 90% menos de electricidad que las pantallas LCD retroiluminados convencionales, debido a que dichos paneles emplean la luz ambiente, como la luz solar, lo que reduce su dependencia energética para funcionar.
Los televisores de Samsung estarán disponibles en blanco/negro y color, y todos ellos tendrán una relación de contraste de 500:1 y una resolución de 1680 x 1050 píxeles (WSXGA+), además de incorporar conectores USB y HDMI para reproducir contenidos en otro dispositivos compatibles.







