
Mikio Katayama hizo esas declaraciones en entrevista con el diario japonés Yomiuri el lunes, según la portavoz de Sharp.
Se ha visto a Sharp enfrentando un año sombrío para los televisores, con una demanda doméstica que descendería con el término de un subsidio del Gobierno en marzo y con la finalización del cambio de Japón a las transmisiones terrestres digitales en julio.
Pero Katayama dijo que quería compensar esos factores vendiendo más aparatos en el exterior, según la portavoz.







