
El acuerdo alcanzado, que aún debe ser aprobado la semana que viene por el comité de empresa, pretende llevar a cabo los recortes de manera "socialmente responsable", por lo que se ofrecerán bajas voluntarias que irán desde prejubilaciones parciales a acuerdos de rescisión con el objetivo de evitar despidos forzosos.
Siemens anunció en diciembre de 2009 la remodelación de su división SIS argumentando, entre otros motivos, la necesidad de aportar al negocio unas estructuras "más flexibles y orientadas al mercado" para crear todas las condiciones necesarias para su funcionamiento como negocio independiente a partir del 1 de octubre de 2010.
Así, Siemens indicó que los empleados que sean transferidos a la nueva e independiente SIS gozarán de una protección frente a despidos por un periodo de tres años, una circunstancia que no se aplicará a aquellos trabajadores que estén en contra de su traslado a la nueva compañía.







