
Alrededor de 124 millones de personas ya utilizan activamente esta popular aplicación para charlar, e incluso verse las caras mediante webcam con sus contactos, sin importar el lugar donde estén. Con un crecimiento medio de casi 400.000 nuevos usuarios diarios, la empresa ha decidido dar un paso más en su expansión y ha pedido cotizar en el Nasdaq, el índice tecnológico de la bolsa de Nueva York.
Josh Silverman, su consejero delegado, hizo público el nuevo reto de la compañía. No especificó el número de acciones que pretenden colocar en el mercado, pero sí que los grandes bancos estadounidenses -liderados por Goldman Sachs, JP Morgan y Morgan Stanley- serán quienes la ejecuten. Algunos expertos calculan que la operación de desembarco en Wall Street le permitirá a Skype captar 76 millones de euros (100 millones de dólares). En 2009, sus ingresos ascendieron a 309,7 406,2 millones de euros (309,7 millones de dólares), un alza del 25% respecto al ejercicio anterior.
En los últimos años, este programa se ha consolidado como el líder de telefonía por internet. Según los datos de Teleography Research, en 2009, el 12% de las llamadas internacionales fueron a través de esta aplicación, con un potente crecimiento interanual de cuatro puntos porcentuales.
Según Skype, su propósito no es el de competir con la telefonía convencional, sino el de complementarse, ya que el uso de este programa obligaría a los usuarios a incrementar su gasto en tarifas de datos. Apple, Erickson y Nokia ya cuentan con esta aplicación en muchos de sus teléfonos, pero tan sólo la compañía americana Verizon y la británica 3 permiten el uso de sus redes.
En tiempos de crisis a los negocios de este tipo se les abren oportunidades. Como consecuencia de la sustitución de los viajes de negocios al extranjero por otros métodos alternativos, en 2009, el 35% del total de las llamadas realizadas por Skype fueron con fines empresariales.







