
Las ventas netas de Sony bajaron un 16,2%, hasta 52.303 millones de dólares (37.799 millones de euros), lastradas por el descenso de la facturación en EEUU (-16,5%) y en Europa (-21,4%), mientras que en Japón aumentaron un 10,5%.
No obstante, entre octubre y diciembre la multinacional nipona obtuvo un beneficio neto de 861 millones de dólares (622 millones de euros), siete veces más que en el mismo periodo del ejercicio precedente, a pesdar de que sus ventas retrocedieron un 0,8%, hasta 21.893 millones de dólares (15.822 millones de euros).
De este modo, Sony revisó al alza sus pronósticos para el conjunto del ejercicio, que concluye el próximo 31 de marzo, cuando espera sufrir pérdidas de 70.000 millones de yenes (557 millones de euros), frente a los 'números rojos' de 95.000 millones de yenes (756 millones de euros) previstos anteriormente.






