
El presidente de Telefónica, César Alierta, aseguró en Nueva York que el sector de las telecomunicaciones avanza hacia un proceso "de consolidación" y que el elevado número de operadoras que hay en Europa "a largo plazo no tiene sentido". Alierta explicó que ese panorama no inquieta a la compañía española, que ha alcanzado una escala suficiente y está bien situada en el mercado.
No es el caso de otras que carecen de esa "dimensión global" y que, a su juicio, "tienen claramente un problema".
El empresario declaró estar satisfecho con los resultados cosechados en Europa por Telefónica, que ahora aspira a convertir a su filial O2 en el tercer operador de Alemania por detrás de Deutsche Telekom y Vodafone. Telefónica controla, además, casi el 10% de Telecom Italia. "Nosotros ya hemos hecho la consolidación", resaltó el presidente de la multinacional en un encuentro con periodistas.
De cara al futuro, Alierta descartó nuevas compras, pero manifestó su interés por elevar al 10% la participación de Telefónica en China Unicom (hoy es del 8,4%) a finales de año y dejó también abierta la puerta a alianzas operativas con otras empresas para compartir redes. En América Latina, cree que las grandes operaciones también están hechas, a falta de lo que conocer lo que ocurrirá con Vivo el día 30. Sobre ese asunto evitó hacer declaraciones y se remitió a lo que dijo el pasado 2 de junio en la junta de accionistas de Telefónica: que la oferta a PT es "impecable" y saldrá adelante.
El presidente de Telefónica viajó a Nueva York para recibir la medalla de oro de la Americas Society por su contribución al crecimiento y desarrollo de América Latina. El galardón le fue impuesto por el presidente de esa prestigiosa institución, el embajador John Negroponte, en su gala anual en Wall Street, a la que también asistió su presidente de honor, David Rockefeller.
Alierta es el primer español y la primera persona nacida fuera del continente americano en recibir esa medalla.







