
Linares señaló, en su intervención en el Foro Mundial de Banda Ancha Europa que se celebra en Bruselas, que esas medidas, que incluyen el recorte de precios por el uso del móvil en el extranjero ("roaming") o de las llamadas de terminación -las que las compañías cobran a otros operadores por el uso de su red-, pueden dañar a la industria y su papel en la economía total de la UE.
"La industria de las telecomunicaciones tiene la oportunidad y el deber de contribuir a la recuperación económica", indicó, en concreto, a través de la inversión en el desarrollo de una nueva infraestructura de banda ancha.
A su juicio, la rentabilidad del sector "no es enorme, sino bastante moderada y equilibrada".
Si se impone una "reducción artificial de los precios" se producirá un "efecto cama de agua", explicó, de forma que los operadores subirán por un lado las tarifas que les obliguen a bajar por otro.
Según Linares, la importancia del sector está justificada porque representa el 8 por ciento del PIB de la UE y un 25 por ciento de su crecimiento, un 20 por ciento de las inversiones en investigación y desarrollo, un 40 por ciento de la progresión de la productividad y un 6 por ciento del empleo.
En su opinión, para ayudar a la recuperación económica el sector privado tendrá que seguir construyendo infraestructuras, crear una nueva oferta de servicios en cooperación con otras compañías, estimular la demanda e invertir en innovación.
Según Linares, el sector tendrá que prepararse para la "era del ZetaByte" (diez elevado a 21), una nueva forma de contabilizar los billones de datos que van a estar en los próximos años en la red.
Según datos de Telefónica, en cinco años los contenidos digitales se habrán multiplicado por diez, mientras que el acceso a la banda ancha crecerá hasta cinco veces en tres años.
