
No obstante, la cifra de negocio de la multinacional nipona experimentó un retroceso del 9%, hasta 1,32 billones de yenes (11.825 millones de euros) con una caída de las ventas del 10,3% en su división digital y del 19% en la unidad de dispositivos electrónicos, mientras que la división de hogar mejoró un 8% su facturación.
Asimismo, en términos geográficos las ventas del segundo mayor fabricante mundial de memorias flash disminuyeron un 1% en Japón y un 14% a nivel internacional, donde destacó el descenso del 29% en los ingresos procedentes de Europa, mientras la facturación en Norteamérica disminuyó un 13% y las ventas en Asia bajaron un 9%.







