
En internet pueden encontrarse ofertas de micrófonos torácicos y audífonos inalámbricos conectados a teléfonos móviles o aparatos de MP3 por precios que oscilan entre 500 y 800 euros. Su pequeño tamaño los hace camuflables y casi indetectables para los profesores acostumbrados a las chuletas de toda la vida. Por ello, la Universidad de Castilla-La Mancha ha decidido batallar ante estas picarescas digitales instalando estos equipos en algunas de las 29 sedes donde se realizan los exámenes de selectividad sin especificar dónde. Según la vicerrectora de Alumnos de esta universidad, Ángeles Alcalá, "se trata de una medida disuasoria para quien tenga la tentación de copiar en una prueba tan importante". A la vicerrectora le sorprende que las empresas que comercializan los pinganillos inalámbricos y los micrófonos torácicos sean las mismas que venden la tecnología que contrarresta sus efectos y que la Universidad de Castilla-La Mancha instalará a partir de este año.
Quien es sorprendido copiando en esta prueba es inmediatamente expulsado del examen, algo que ocurre todos los años en casos aislados en esta universidad por parte de quien quiere aprobar u obtener una nota alta."Siempre hay algún caso de quienes buscan por esos caminos tortuosos que no conducen a nada", apunta la vicerrectora.







