
Desde el lunes, los alumnos, profesores o personal de la UV rellenan un breve formulario y se llevan, en el acto, un PC con el que pueden acceder a la red wi-fi de la universidad y a las bases de bibliografía, revistas y libros electrónicos disponibles en los ordenadores de mesa. Según explicó, María Victoria García, directora del Servicio de Bibliotecas y Documentación, en los primeros cuatro días de funcionamiento, y sin apenas difusión, se han realizado 131 préstamos: 74 en la biblioteca de Psicología y Deporte, en Blasco Ibáñez, y 39 en la de Humanidades, en la calle Artes Gráficas.
El préstamo llega a cuatro horas, aunque los usuarios pueden renovarlo una vez agotado ese tiempo. Las baterías, generalmente, duran más de tres horas. De momento, la mayoría de quienes han empleado este servicio son alumnos, aunque también algún profesor. 'Te dan una funda, con lo que es más cómodo. Yo me quedo en la biblioteca, que hay menos ruido que en la sala de ordenadores', explicó Sonia Martínez, de 24 años y estudiante del máster de Gestión Cultural.
Esta alumna ha recurrido al préstamos dos días, 'porque no tengo ordenador'. En su caso ha sido para 'conectarme a internet y adelantar trabajos'. Existe la posibilidad de sacar el portátil de las instalaciones universitarias.
PROCESADORES DE TEXTO
Aunque se pierde la conexión por internet sin cables (wi-fi), se pueden aprovechar los programas de procesamiento de textos u hojas de cálculo. 'La verdad es que el servicio está bastante bien', resumió Sonia Martínez. Los ordenadores tiene un procesador Intel Core 2 Duo y 2 Gb de memoria RAM.
Un requisito importante para la adquisición de los portátiles ha sido 'que pesen poco', argumentó Magda Ros, responsable del Servicio de Informática. Como ocurre con el resto de equipos informáticos de la UV, los usuarios no pueden instalar programas de software. Tampoco pueden almacenar documentos, de manera que tienen que enviarlos por correo electrónico o guardarlos en un pen-drive.
Isabel Soler, directora de la biblioteca de Humanidades, explicó que la primera sugerencia que han recibido ha sido la de incorporar un cable, aunque en principio se ha descartado. El objetivo del programa, explicó María Victoria García, es que los ordenadores puedan usarse al menos dos veces al día. Con cables, sería para préstamos más largos.
