
El programa humanitario, lanzado discretamente el jueves, está disponible para casi todos lo reclusos, exceptuando los "detenidos de alto valor" señalados por las autoridades estadounidenses, explicó el portavoz de la CICR Simon Schorno.
"Autoridades estadounidenses tienen el derecho de evitar que los detenidos participen y también tienen el derecho de supervisar y censurar las llamadas de videoconferencia", dijo Schorno a Reuters.
Más de 60 detenidos se han registrado para participar del programa que está siendo discutido desde abril, mientras autoridades estadounidenses les permiten progresivamente tener más contacto con sus seres queridos, precisó. Desde abril del 2008 los reclusos de Guantánamo han podido hacer llamadas telefónicas a sus familiares y desde inicios de este año se permitió que enviaran fotografías, agregó Schorno.
La polémica cárcel fue inaugurada durante el Gobierno del ex presidente George W. Bush, a inicios del 2002, para albergar a extranjeros capturados después de que las fuerzas lideradas por Estados Unidos invadieran Afganistán para perseguir a miembros de Al Qaeda y a sus defensores talibanes en respuesta a los ataques del 11 de septiembre del 2001.
Unos 226 detenidos, de 28 nacionalidades diferentes, están detenidos en la base naval estadounidense ubicada en el sudeste de Cuba y el plan del presidente Barack Obama es su cierre para enero del 2010.







