
La llegada de los hombrecillos azules de Cameron ha puesto al universo multimedia de cabeza. Mientras que hace apenas un par de años la idea de colocarse anteojos para ver una película o jugar parecía sacada de algún rincón perdido de la década de los '80, ahora es inconcebible imaginar que el hardware y los dispositivos multimedia que serán lanzados de aquí a unos pocos meses no cuenten con un soporte estéreo 3D.
El problema con esto, indica NeoTeo, es que cada fabricante parece decidido a implementar su propio sistema. La película Avatar nos sirve una vez más como un excelente ejemplo. El filme estuvo disponible en IMAX 3D, Dolby 3D, XpanD 3D, RealD 3D, y 3D normal. El hecho de que no haya un estándar definido es como siempre muy serio, por lo que ATI ha propuesto a través de su Open Stereo 3D reunir a la mayor cantidad posible de socios para flexibilizar las opciones de los consumidores.
Además, también se espera que con esta iniciativa se puedan reducir los costos tanto del software como del hardware involucrado. ATI (y por lo tanto AMD) planea anunciar una serie de productos 3D que irán frente a frente contra el sistema 3D Vision Surround de Nvidia, la respuesta directa al EyeFinity que AMD presentó hace poco tiempo.
Entre los productos se esperan gafas especiales, notebooks compatibles e incluso pantallas LCD de 120 Hz. También habrá soporte para Blu-ray 3D, a través de la gente de ArcSoft (TotalMedia) y CyberLink (PowerDVD). Por supuesto, todavía falta un poco de tiempo para que las novedades de ATI salgan al mercado, pero se especula que estarán listas para el próximo verano.
Existe la posibilidad de que la búsqueda de un estándar estereoscópico pueda desencadenar en una nueva guerra de formatos. Nvidia y ATI tienen su propia tecnología, y ninguna de las dos empresas es parte de la S-3D Gaming Alliance, que hasta ahora ha recibido comentarios positivos provenientes de Electronic Arts y el Grupo Khronos.
Si el furor de las tres dimensiones sigue avanzando como hasta ahora, es probable que en el futuro veamos a dos o tres formatos enfrentados, buscando la supremacía estereoscópica en ordenadores y juegos. En otras palabras, se necesita un estándar. Uno que le de a la tecnología la suficiente flexibilidad para evolucionar con el paso del tiempo, y que también permita el acceso a dispositivos más baratos para los consumidores. ATI ha propuesto esta iniciativa. Sólo el tiempo dirá si logra el efecto deseado







