
La cápsula de Shenzhou VII (Nave divina) aterrizó a media tarde de este domingo, hora local, en la norteña región china de Mongolia interior, tras una misión de casi tres días. Los técnicos de pista llegaron rápidamente al lugar del aterrizaje y ayudaron a los tres astronautas, Zhai Zhigang, Liu Boming y Jing Haipeng, a salir de la nave. Según la agencia oficial de noticias China Nueva, los tres "taikonautas" - 'hombre del espacio' en chino- se encontraban en buen estado.
"Me siento tan orgulloso por nuestra nación", declaró Zhai Zhigang, un coronel de la Fuerza Aérea de 42 años, de orígenes modestos, quien entró en la Historia al realizar la primera salida espacial efectuada por China. En internet, numerosos chinos dieron también rienda suelta a su orgullo: "con nuestra bandera en el cosmos, el espacio forma parte ahora de nuestra gran patria china", afirmaba un internauta en el portal Sohu.com.
El cohete Larga "Marcha II-F", que propulsaba a Shenzhou VII, había despegado el jueves de la base espacial de Jiuquan, en el noroeste de China. El gran momento llegó el sábado, cuando Zhai Zhigang paseó durante 15 minutos por el espacio sideral. Flotando en el vacío, agitó la bandera china, simbolizando así el afianzamiento del país asiático en el muy cerrado club de las naciones espaciales.
Durante su salida, Zhai, conectado con la nave mediante dos cables de seguridad que parecían enormes cordones umbilicales rojos, se desplazó alrededor de Shenzhou y recogió una muestra de lubrificante sólido que había sido colocada encima de la nave antes del despegue el jueves, y se la entregó a Liu Boming.
Las salidas al espacio conllevan grandes riesgos, y antes de China sólo Estados Unidos y la Unión Soviética habían organizado ese tipo de misiones. Este paseo se llevó a cabo durante el tercer vuelo tripulado chino, que permitirá en el futuro al coloso asiático instalar módulos orbitales y luego una estación permanente en el espacio. Para el régimen comunista, el espacio es además un medio de fomentar el orgullo nacional y reforzar su legitimidad.







