
"Es una guerra sin fin, nos obliga a estar todo el día viendo cómo actúan los delincuentes informáticos", señala David Barroso, responsable de S21sec, una empresa especializada en combatir delitos informáticos que participa en la reunión del 'Anti-Phishing Working Group', en Barcelona. Aunque el 'phishing', que es el envío masivo de correos electrónicos falsos camuflados como e-mails bancarios que reclaman datos bancarios y las contraseñas, aún sigue siendo el método más extendido de delincuencia cibernética, los expertos creen que su amenaza va a menos. "Nos piden datos que hay que introducir en una página, pero esa web es falsa, porque simulan ser una entidad bancaria", señala Barroso sobre el modus-operandi del 'phishing'.
El sector financiero señala que España es uno de los países más seguros, pero aun así, hace recomendaciones: "Tener los ordenadores actualizados con antivirus, eso permite estar más seguros a los ataques", aconseja Jordi Aguilá, de La Caixa. En cambio, el denominado 'código malicioso o malware', que es la usurpación de datos personales con el objetivo no de robar al usuario, sino de hacerlo servir de hombre de paja o de pantalla para atacar otros ordenadores, va claramente a más. Hasta el punto, relata Barroso, que "la presencia de productos sin licencia y las descargas de Internet han facilitado que uno de cada tres ordenadores esté infectado por estos códigos maliciosos, sin que el usuario lo sepa". Mientras, Barroso explica que en España muchas de las bandas organizadas de fraude electrónico proceden de Europa del Este, si bien a nivel mundial los ataques tienen su origen en Estados Unidos, en su mayor parte por motivos económicos. Además, apunta que la crisis económica es una amenaza en sí misma para la seguridad informática: "La crisis ha disparado el número de despidos, lo que comporta un incremento de ataques sufridos por empresas por parte de ex empleados descontentos".
Respecto al ciberfraude del futuro, los expertos creen que vendrán de la mano de las redes sociales, como el Facebook, desde donde los ciberdelincuentes tratarán de hacerse pasar por familiares o amigos para provocar el mayor daño posible en los ordenadores.







