
La Administración de China para la Industria y el Comercio en Kunming asegura haber dado órdenes a estas tiendas para que dejen de utilizar el logotipo de la marca Apple, después de que la filial de ésta en China les haya acusado de competencia desleal y violación de marca registrada, informa la agencia estatal Xinhua.
Se desconoce si estos comerciantes vendían falsificaciones o en cambio se trataba de artículos de contrabando. Multitud de distribuidores chinos compran en el extranjero productos electrónicos originales y los introducen en China mediante contrabando para no pagar impuestos.
El centro Apple que desató el escándalo fue descubierto por un estadounidense que vive en la ciudad y que dejó constancia en su blog. El establecimiento era tan fiel a los originales de la empresa informática que incluso su personal estaba convencido de que se trabajaban para la firma de la manzana.
Muchos países occidentales, con Estados Unidos a la cabeza, denuncian la falta de esfuerzos de Pekín por combatir la violación de los derechos de propiedad intelectual en el gigante asiático.







