
La importancia de internet en la sociedad francesa, en la que uno de cada dos hogares está conectado a la red de redes, ha convertido a este medio en una ventana privilegiada de los candidatos a la Presidencia para difundir sus mensajes.
Nunca en el pasado internet había tenido tanto peso en una campaña para las Presidenciales y por eso los postulantes al Elíseo saben que su batalla pasa también por el ciberespacio.
Por primera vez circuló por la red una petición a los candidatos para que debatieran en directo en internet, que comienza a roer el espacio tradicionalmente reservado a la televisión.
Tal es la importancia que otorgan a este medio que algunos candidatos no han dudado en anular o posponer entrevistas con medios tradicionales, pero pocas veces fallan a su cita con el ciberespacio.
El peso de la red en la campaña ha despertado un gran interés incluso fuera de Francia, como demuestra la comisión de asesores políticos estadounidenses que se ha trasladado a París para aprender del uso de las nuevas tecnologías en campañas electorales.
Todos los candidatos han comprendido que internet constituye un nuevo campo de batalla en el que cada uno usa armas y estrategias diferentes.
Lo que sí que comparten es la importancia de la imagen y, por eso, los vídeos ocupan un papel preponderante en las páginas de los principales candidatos, acostumbrados a leer algunos de sus mensajes delante de una "webcam".
La socialista Ségolène Royal, sacerdotisa de la "democracia participativa", comprendió pronto que la red le proporcionaba una ventana directa a los franceses y trató de aprovechar su carácter interactivo no sólo para comunicar sus ideas sino para enriquecer su programa con aportaciones ciudadanas.
Nadie duda del influjo que "desirsdavenir.org" tuvo en su triunfo en las Primarias del Partido Socialista y Royal ha mantenido el impulso de una web que creó su hijo Thomas y que se ha convertido en una eficaz herramienta electoral.
Vídeos, retransmisiones en directo de sus intervenciones y de las de sus colaboradores o las principales propuestas de la candidata han tomado el relevo de los espacios de participación que durante meses recogieron las ideas de los internautas y contribuyeron a afinar el programa de la primera mujer con opciones de llegar al Elíseo.
Desde que están en el ciberespacio, el sitio ha registrado 30 millones de descargas de vídeos y una media de 70.000 visitas diarias, según sus responsables.
Más fresco, joven y adaptado al lenguaje de la red es el sitio "segosphere.net", creado por los jóvenes fan de Royal.
El candidato conservador, Nicolas Sarkozy, también apuesta por los vídeos en su página ("sarkozy.fr"), en la que su figura aparece de una forma más omnipresente, siempre sobre un fondo azul, en contraste con el rojo que domina la web de Royal.
El candidato de la gubernamental Unión por un Movimiento Popular (UMP) se dirige en primera persona al internauta y aparece sonriente y relajado, como si pretendiera borrar la imagen de duro que le atribuyen.
Los responsables de su página no ocultan su satisfacción por los más de seis millones de vídeos que se han descargado y las más de 33 millones de visitas registradas desde que Sarkozy fue designado candidato por el partido que preside.
El naranja prima en el sitio del postulante centrista, François Bayrou, en el que el vídeo es lo primero que llama la atención del visitante, que dispone en este caso de más texto que en los dos anteriores, algo que comprueban unas 40.000 personas diarias.
La página del ultraderechista Frente Nacional sirve de plataforma en la red a su líder y, por quinta vez, candidato al Elíseo, Jean-Marie Le Pen, un sitio de factura más tradicional que la de sus rivales pero que se ha apuntado a última hora a la moda de los vídeos.
Los encargados del mismo aseguran que reciben 80.000 visitas diarias de media, pero que han llegado a rozar las 100.000 en jornadas puntuales.
Menos peso multimedia tienen los sitios de otros candidatos, pero todos ellos apuestan por tener su pequeña ventana a la red, aunque sea con una página casi artesanal como la de la veterana trotskista Arlette Laguiller, que con 67 años acude a su sexta y última cita con las Presidenciales.





