
Los cascos que llevan los niños que ocupan las posiciones altas de los 'castells' (levantador y 'enxaneta') fueron desarrollados expresamente -tras sus correspondientes test en laboratorio- por el área científica y médica de la Coordinadora de 'colles castelleres' de Catalunya (CCCC), que dirige Jaume Rosset.
Esta protección, que ha demostrado su eficacia para evitar traumatismos craneales y que ahora se quiere extender a los 'dosos' (los niños por debajo del levantador y el 'enxaneta') no es la única aportación de las nuevas tecnologías para mejorar la seguridad.
En colaboración con diversos organismos (Centro de Alto Rendimiento de Sant Cugat, la sociedad catalana de Pediatría o el Instituto de Biomecánica de Valencia, entre otras), la CCCC ha realizado digitalizaciones informáticas para determinar cuáles son las aceleraciones y velocidades en las caídas y reducir lesiones.
Se ha estudiado, por ejemplo, la razón de que aunque las torres caigan de forma espectacular produciendo la sensación de que todos se han podido hacer mucho daño, el resultado es que los impactos son menores con pocas lesiones o daños leves, explica a Efe Llobet, médico especialista en lesiones de bailarines, quien recientemente daba a conocer estos trabajos en el Institut d'Estudis Catalans.
A través de una plataforma de carga colocada bajo la piña de la torre se ha determinado que más del 60% de la energía del impacto es absorbida por esta base que actúa como un "colchón muy eficiente".
Han analizado qué carga soportan las columnas de los 'castellers' que están en determinadas posiciones, la cantidad de personas que ha de tener la piña para que sea suficientemente segura, y definido la eficiencia de las manos que sujetan el segundo piso, con el control de los pesos y las oscilaciones por medio de sensores.
Para estas investigaciones, se graban la construcción de los 'castells', que luego se recrean en imágenes digitales 3-D, mientras que en otros casos simplemente se estudian las filmaciones realizadas desde posiciones cenitales de las torres.
La tecnología no se ha aplicado para ir más allá en la dificultad constructiva de los 'castells'. "Cuando hemos intentado modelizar la torre más simple, ni la tecnología de la arquitectura actual es capaz de predecir cuál va a ser el comportamiento, todavía tenemos que avanzar un poco más en este sentido", ha afirmado Llobet.
Sin embargo, ofrece información muy valiosa. Así, se sabe que si una 'castell' va a caer, es mejor que no se desmembre. Los integrantes deben seguir agarrados unos a otros, por una cuestión física, ya que el no disgregar el grupo tiene un efecto de frenado en la caída, se producen pequeños choques múltiples que hace que el impacto final sea menor porque la velocidad y aceleración se reduce.
Otro caso. Si se teme una caída, puede sorprender que el "cap de colla" anime a los más pequeños a ir hacia arriba, cuando lo sensato podría parecer que ordenara a los niños que descendieran.
Es una recomendación técnica ya que se ha comprobado que el niño tiene mucho menos riesgo de lesionarse si cuando la torre cae está más arriba, porque a pesar de estar más alto, sí caerá sobre el resto, lo que le ayudará a frenar, mientras que si la torre se deshace cuando están en la mitad, la posibilidad de lesión es mayor si uno de los miembros más pesados cae sobre ellos.
Aunque inicialmente pueda haber alguna que otra voz discordante en la introducción de algunos cambios en el mundo 'casteller', en general las recomendaciones han sido aceptadas sin problemas.
"Lo que triunfa son las cosas bien hechas, que se acaban imponiendo a las posturas más radicales; una de las cosas de las que los 'castells' se pueden vanagloriar, es que aún siendo una tradición arraigada ha sabido evolucionar y entender que no sólo es compatible con la modernidad sino que se potencian", afirma Rosset.
Actualmente, el área científica del CCCC están iniciando desarrollando unas protecciones para las cervicales y el cuello -junto a la empresa Leitat-, para algunas posiciones de la piña, una aplicación que podría ser utilizada en otros ámbitos fuera del mundo 'casteller', como por ejemplo la hípica, u otros deportes donde se producen lesiones cervicales, y en donde modelos rígidos actuales no son prácticos.







