
El Ayuntamiento de la capital china ha anunciado que, a partir de ahora, los cibercafés de Pekín comenzarán a tomar fotos de todos sus clientes y deberán también escanear su documento de identidad para que quede introducido en un archivo.
La medida, que ya empezado a ponerse en marcha, deberá ser efectiva en los 1.500 cibercafés existentes en la ciudad para finales de año.
El proceso --que incluye hacer una foto, con una cámara digital, escanear el documento de identidad del cliente y enviar los datos al departamento local de Información-- llevará apenas 30 segundos, según han asegurado las autoridades.
Los clientes que acudan una segunda vez al mismo cibercafé sólo tendrán que dar el número de su documento de identidad, que ya estará archivado en el registro.
Desde el Ayuntamiento pekinés se asegura que esta medida irá en beneficio de los ciudadanos, y servirá para hacer un seguimiento al uso que hacen de Internet los menores de edad, aficionados a pasar horas en estos locales jugando a videojuegos ajenos al control de sus padres.
