
El procedimiento que siguen no es otro que insertar iFrames maliciosos en los blogs. De ese modo, los hackers pueden dirigir a los usuarios de blogs legítimos a páginas web de contenido pornográfico.
Aquí reciclan la vieja técnica de convencer a los usuarios de descargar un 'códec', que, a su vez, resulta ser un Browser Helper Object, o archivo DLL, que tiene acceso virtualmente ilimitado al navegador de Internet del usuario.
Los autores de spam, siempre explorando nuevas formas de llegar a la mayor cantidad de usuarios posible, vieron aquí un filón y comenzaron a abusar también de los blogs. Ya en 2005, los investigadores acuñaron los términos 'splog' o 'blam' para referirse a sitios de blogs infectados que son diseñados especialmente para hospedar spam o promover algunas páginas de productos. Normalmente plagaban estos blogs con textos sin sentido que habían sido tomados de otras fuentes online.
Los splogs de mal gusto y molestos contaminan los resultados de los motores de búsqueda. Además, si su volumen alcanza a una masa crítica, pueden perjudicar el ancho de banda de Internet. Las comunidades online los consideran una molestia.
Sin embargo, los recientes abusos han demostrado ser más dañinos. Los autores de código malicioso abren blogs y publican entradas para dirigir a los usuarios que los visitan a otros sitios maliciosos. Estos sitios pueden contener desde spam hasta spyware. Los autores de código malicioso dependen aparentemente de la supuesta legitimidad del dominio de blogs explotado, así que no necesitan anunciar las URLs maliciosas en mensajes de correo no deseado, por ejemplo.
