
"Los consumidores han estado pagando demasiado por sus ordenadores y deben ser compensados por ello", señaló la BEUC en un comunicado.
Por eso, la Asociación reclamó cambios legislativos para abrir la vía a acciones colectivas de las víctimas de comportamientos anticompetitivos, pues "no es aceptable que tantos consumidores sufran daños y no puedan obtener justicia".
Bruselas anunció hoy la imposición de una sanción récord a Intel, de 1.060 millones de euros, para castigarle por tratar de excluir a sus competidores del mercado de microprocesadores, al ofrecer a sus clientes descuentos y hasta pagos directos por utilizar sus productos en vez de los de su principal rival, AMD.
La BEUC hizo hincapié en que, con su comportamiento, Intel ha impedido a los consumidores elegir libremente y, como resultado, los precios se han mantenido artificialmente y se ralentizó la innovación.







