Estás en:
3
Votos

El espíritu "campusero" no se acuesta hasta el amanecer

El espíritu "campusero" no se acuesta hasta el amanecer
María Verdoy (EFE) | 31/07/2009|14:19h
Parecen los más madrugadores, pero en realidad son los que aún no se han acostado. Tres trasnochadores por cada larguísima mesa son los únicos que, a las siete de la mañana, ocupan una carpa que en apenas tres horas se llenará de "campuseros" dispuestos a amortizar su penúltimo día en la Campus Party.

Hace hasta frío al entrar en el recinto montado sobre el lago artificial anexo al Museo de las Ciencias, en el que las quejas por el calor se han sucedido con frecuencia desde el lunes pasado, cuando unos 6.000 participantes "tomaron" la Ciudad de las Artes y las Ciencias para navegar a una velocidad de 8,5 gigabytes.

Una escena se repite cada tantos metros: una limpiadora hace maniobras con la escoba para barrer un montón de basura que se ha acumulado entre dos "campuseros" dormidos en sus asientos. Uno de ellos abraza su teclado mientras en su pantalla se reproduce un episodio de la serie "El mentalista".

Ella es Yolanda Romero, de 26 años, cuyo turno de trabajo acabará dentro de una hora y que, según ha deducido después de unas cuantas jornadas limpiando la zona, el frío se debe a "los poco ordenadores que están funcionando a estas horas".

A pesar de la tranquilidad aparente, se oyen gritos -de una emoción incalificable- de vez en cuando. Son algunos de los "supervivientes" de la noche, que juegan en grupo aunque no se les vea juntos.

Mientras, una pantalla sin dueño que proyecta sin descanso un vídeo erótico deja una estampa inusual: dos mujeres exhuberantes se exhiben sin reparos pero son totalmente ignoradas por los "campuseros" masculinos que tienen a su alrededor. Ellos prefieren el "Counter", uno de los videojuegos más populares este año.

TURNO DE GUARDIA

A Suman Lee Jang, valenciano de 22 años, esta noche le ha tocado el "turno de guardia" para que los equipos de todo su "clan" no se queden sin vigilancia, así que estará durmiendo cuando se celebren las actividades paralelas que organiza el certamen. "Nunca sé cuáles son, siempre me pillan a la horizontal", reconoce.

Pero hace falta hablar con dos "auténticos campuseros" -así se consideran quienes siguen despiertos- para conocer los entresijos de la carpa de participantes: David Sanz, de Madrid, y Toni Parramón, de Barcelona, no se conocían antes de llegar a la Campus, pero ahora son compañeros de madrugadas, horas muertas y anécdotas.

Por lo que cuentan, las bebidas energéticas tienen mucho que ver en que lleven 18 horas navegando y sigan bastante espabilados. Y no siempre las compran en los lugares frecuentes de venta: muchas veces recurren al "tráfico" de "comida, bebidas, hielo y componentes informáticos" que hay en la carpa.

Así, se venden, cambian y hasta se alquilan productos de todo tipo: un croissant "cuesta" veinte céntimos, un destornillador se trueca por dos bollos y se alquilan cojines "para un descansito".

CHAT INTERNO

Todo ello, a través de un "chat" interno creado por algunos participantes en el que hablan de "todo lo que pasa" en el recinto y al que la organización no tiene acceso.

Por su parte, David, que trabaja como técnico de sistemas, señala molesto: "A todos se nos mete en el mismo saco"; para él, estar delante de un ordenador también es trabajar y "eso no es ser friki".

No todos se pasan "las veinticuatro horas frente a un videojuego", reivindica.

"Hace falta más seguridad", comenta Toni cuando habla de la organización de esta edición; según varios "campuseros", se ha "pegado un salto cualitativo a la baja" en relación a años anteriores.

POCAS MUJERES

Lo que no ha cambiado es la expectación que levanta el reducido -aunque creciente- número de chicas apuntadas a la cita: "Aquí ven a una tía y la aplauden", apunta Toni, que no niega ser uno de los primeros en hacerlo.

Juana Ortuño es una de las excepciones y de las pocas en darle un toque rosa a la carpa: su ordenador, al que se enganchan dos globos de "Hello Kitty", contrasta con el de su novio, que ha permanecido despierto mientras ella dormía antes de ir a dar clase de inglés en una escuela de verano.

"Eme" es el apodo o "nick" de otra de las chicas, que ha pasado la noche jugando en una timba de póquer con personas a las que no conocía y que, ya adentrada la mañana, aún ha sacado fuerzas -y maña- para desmontar su pantalla y arreglarla con un trozo de estaño que ha encontrado.

Algunos se irán a dormir, otros continuarán la apuesta por aguantar más tiempo despiertos, pero todos los que llegaron hace cinco días con carros cargados hasta los topes estirarán la energía que les queda para aguantar y aprovechar las últimas horas antes de que este particular planeta digital pulse el botón de "off" hasta 2010.

| |
|

 Ofertas Canal Compras - Ver Más Aquí

- Televisores Plasma y LCD
- Informática
- Consolas y Videojuegos
- Teléfonos Móviles
- Imagen y Sonido
- Home Cinema
  Buscar Ofertas

Autor *
Email *
Página Web
Comentario *
Dato obligatorio *
Usuario
Contraseña
Buscar


 


VOCENTO 2006 | hoytecnologia.com