
El clima será extremo y una amenaza real además de un desafío. El petróleo energético casi un recuerdo. Las energías limpias harán frente al cambio climático. La medicina cultivará órganos para trasplantes que no generen rechazo. El mapa genético de cada cual estará en un chip y robots de plástico inteligente nos cuidarán en casas energéticamente súper-eficientes.
Son sólo algunos de los vaticinios de Ray Hammond, un británico que lleva un cuarto de siglo explorando el futuro y que esta vez ha hecho sus proyecciones para las próximas dos décadas por encargo de la industria europea del plástico. Las ha reunido en el libro 'El mundo en 2030' (Editorial Yago) que anticipa una nueva y fascinante realidad con una aceleración exponencial de avances médicos, tecnológicos, energéticos y en las comunicaciones.
Cambiaran de forma sustancial la faz del planeta y los sistemas de vida a velocidad de vértigo en «dos décadas apasionantes en las se avanzará mucho más que en los últimos cien años». «Se abre una nueva era en la que máquinas más inteligentes que los humanos tendrán potencial para convertirse en sucesores de la humanidad» según el futurólogo.
130 AÑOS DE VIDA
La medicina alargará la esperanza de vida hasta los 130 años para los nacidos en 2030. Más de 1.000 millones de humano superarán entonces los 65 años. Robots de plástico inteligente cuidarán de ancianos y niños. Se dominarán enfermedades como el cáncer y la malaria, las células madre y otras técnica permitirán cultivar y fabricar órganos sintéticos que no produzcan rechazo.
Arterias, corazones, riñones o páncreas será sustituibles por órganos artificiales más allá de los 90 años.
Cada humano tendrá su «etiqueta inalámbrica» que además de identificarle globalmente tendrá toda su información genética. Unos datos de vital importancia para curar enfermedades.
COMUNICACIÓN 3D
El poder de las telecomunicaciones y la informática se centuplicará. Llagarán unos ordenadores tan inteligentes como los seres humanos que en 2040 podrían duplicar su capacidad.
La 'web súper-combinada' que imperará en el mundo será al menos cien veces más poderosa y barata que la que hoy conocemos. Será el principio del verdadero 'cerebro global' -también del Gran Hermano total- a través de interconexiones neuronales e interfaces biodigitales que ordenarán un mundo plena y permanentemente interconectado.
Personas e ingenios intercambiarán constantemente información, haciendo posible los coches autopilotados, aviones controlados por satélites o comunicaciones en tres dimensiones con simulaciones táctiles, de olores y gustos.
En el campo del ocio virtual no habrá límites para el alcance la 'súper-web' que ofrecerá unas sensaciones «muy difíciles de distinguir de las reales». Será el principio de la vinculación sensorial con la híper-red «que hará que la experiencia virtual sea idéntica a la física».
El clima será extremo y el cambio climático un enorme desafío «aunque dejáramos de emitir gases de efecto invernadero». Europa tendría inviernos polares y veranos monzónicos. Los casquetes polares se deshelarán, los polos serán casi navegables, y subirá el nivel del mar inundando zonas costeras. Amplias zonas ecuatoriales se podrían desertizar.
ENERGÍAS LIMPIAS
La utilización de energías limpias será una realidad global que «cambiará sustancialmente el papel del petróleo como fuente energética». Un petróleo que no se acabará jamás «pero que será carísimo y se utilizará de otra manera, es especial en una industria del plástico crucial para todos so avances», según Hammond. Se habrá desarrollado plenamente la energía eólica, las solar y la marina.
Persistirán las desigualdades sociales, aunque cree Hammond que el mundo será «más justo y próspero» y que «igual que 1.000 millones de personas han salido de la pobreza desde 1990, habrá una globalización ética y sostenible que ofrezca al mundo mejores oportunidades para lograr la paz global» «Aumentará la clase media, los súper ricos se convertirán en mega ricos antes de ser híper ricos» vaticina Hammond.
Viviremos en casas y apartamentos como los de hoy, pero en los que la domótica y la eficiencia energética serán norma común. La mayoría de las labores domésticas estarán automatizadas, de modo que la misma nevera realizará la compra 'on line' detectando los productos que nos faltan.
Habrá colegios y los niños acudirán, pero ganará espacio la enseñanza virtual. Unos hogares repletos de robots con distinto grado de inteligencia que fabricarán en masa China e India
EL FUTURO
A quienes crean que su mente va demasiado rápido y lejos les pide Hammond que salten veinte años atrás para peguntarse « ¿Cuántos ordenadores y móviles teníamos entonces y qué uso les dábamos? ¿Soñamos con Internet como lo conocemos ahora? ¿Con descifrar el genoma humano o la clonación de animales?»
«Este libro identifica las tendencias clave y las proyecta a 2030, con la ceterza del vértigo en unos cambios que se vienen observando desde los años 80 y que continuarán acelerándose para cambiar radicalmente nuestras vidas en 2030», concluye Hammond.
