
La asociación patronal que las representa, Redtel, admite que Alicante capital y la provincia en general se hallan al borde del colapso de sus telecomunciaciones y exige a los ayuntamientos que legislen y quiten trabas para instalar un 15% más de antenas. Sobre todo en los pueblos del litoral y en las playas.
Aunque la cobertura de las redes de las cuatro operadoras alcanza el 90% del territorio de la provincia de Alicante, la masificación de usuarios y de entradas en la red con llamadas durante el verano ha acabado por casi colapsar esas redes, según admite a preguntas de este diario el portavoz de la Asociación de Empresas de Telefonía Móvil (Redtel), Carlos Cernuda.
Ojalá tuviéramos el cien por cien del territorio cubierto, pero también existen zonas de sombras por cuestiones orográficas y, sobre todo, por el problema endémico de las trabas de muchos ayuntamientos alicantinos, explica Cernuda.
DINERO EN LA AZOTEA
Explica que, además de colocar una antena en la azotea de un edificio determinado (y de pagar el dinero convenido) hay que solicitar el preceptivo permiso municipal. Y ahí chocan Telefónica, Vodafone, Orange y Yoigo con las trabas y problemas de los alcaldes, salvando honrosas excepciones, según Cernuda.
Pone como ejemplo de permisividad y colaboración al alcalde de uj pequeño pueblo de Granada, Jun, llamado José Antonio Sánchez. La patronal de las operadoras pide a los ayuntamientos que legislen con ordenanzas mucho más flexibles y argumenta que los expertos ya han dictaminado muchas veces que las antenas no son ningún riesgo para la salud de las personas y se cumple rigurosamente con la legislación europea y nacional. El problema para la deficiente cobertura del móvil en Alicante reside no en que el 90% del territorio disponga de unas antenas.
El verdadero quebradero de cabeza de las compañías es que Alicante lidera, junto a Madrid, Barcelona y Valencia, el promedio por persona de telefonía digital. Cada ciudadano tiene algo más de un aparato, según Redtel. Si a ello se añade el medio millón de turistas que visitan en verano la Costa Blanca, el cóctel explosivo está servido para el corte de voz o directamente para la no posible conexión.
Eso es lo que ha ocurrido este mismo verano, según admiten las compañías. Los operadores han detectado, además, un notable aumento del uso de las tecnologías más avanzadas de la comunicación. Del móvil se pasa al uso del portátil en la playa y en los chiringuitos o apartamentos.
SIN BANCOS DE PRUEBAS
Esto lleva de cabeza a las telecos. Y eso que la telefonía por el móvil está aún algo lejana. En Alicante, precisamente por ello, no hay ni un sólo municipio que esté sirviendo de banco de pruebas para la televisión del futuro.
Redtel sí está probando ya en otros pueblos españoles con mejor cobertura convencional. Las antenas están al límite de su capacidad; este verano los turistas han podido hablar aún en la playa del Postiguet por el móvil, pero el año que viene nada lo garantiza si no se instalan más y mejores antenas, sin problemas ciudadanos ni trabas de los políticos, subaya Cernuda. La patronal de las telecos hacen extensible esta situación a todos los municipios costeros y playas de la Costa Blanca, con índices de colapso muy serio.
La parálisis administrativa que hay en demasiados pueblos de la provincia para evitar la extensión de la red es un problema muy pero que muy serio, sentencia el portavoz de Telefónica, Orange, Vodafone y Yoigo. En agosto, Alicante registró unos dos millones de usuarios únicos, lo que dispara el establecimiento de llamadas a varios millones diarias. Las quejas y consultas a las operadoras el pasado verano también se cuentan por decenas de miles en Alicante.
Más que un colapso real por el número de usuarios de móvil en Alicante durante el verano, se puede producir, en corto espacio de tiempo, por el hecho de que las antenas no pueden absorber ya la apertura de más canales para el establecimiento de llamadas simultánea. De ahí, el corte de muchas conferencias y del mal sonido o distorsión en otras decenas de miles durante el pasado verano, aunque la situación ha mejorado con la llegada del mes de septiembre, según reconoce la propia patronal del sector.







