
Los operadores alternativos a Telefónica podrán replicar, en todo el territorio nacional y mediante un servicio mayorista de acceso indirecto, las ofertas minoristas de acceso a Internet que lance el incumbente con una velocidad de acceso igual o inferior a 30 Megas.
"La CMT apuesta así por un modelo que cumple con el principio de neutralidad tecnológica, al estar centrado en las velocidades de acceso a Internet y establecer obligaciones, sin tener en cuenta la tecnología que soporta los servicios", destacó el regulador.
De acuerdo con las consideraciones de la Comisión Europea, que deja a los reguladores nacionales la capacidad de determinar qué es un servicio innovador o emergente y justificar la existencia de un mercado libre de regulación, la CMT propone no considerar parte del mercado de referencia las velocidades superiores a 30 Megas.
En el documento, la CMT propone imponer a Telefónica la obligación de compartir sus infraestructuras de obra civil y mantener la regulación sobre el bucle del abonado, con el fin de incentivar la competencia en redes y garantizar las inversiones. Además, advierte de que la multinacional no podrá modificar la estructura de su red de cobre sin la autorización del regulador y la comunicación previa a sus rivales.
DOS ZONAS COMPETITIVAS
Una vez analizados los mercados mayoristas de banda ancha, la CMT concluye que no ha encontrado mercados inferiores al nacional, aunque identifica dos zonas con diferentes presiones competitivas sobre el incumbente, en las que propone fijar obligaciones distintas según el grado de competencia.
Así, las 'zonas 1' son las de mayor competencia, al contar con al menos tres operadores de red compitiendo, y representan el 37% del total de los accesos de banda ancha en España, en los que la cuota de Telefónica es inferior al 36,5%. En ellas, la CMT no obliga al incumbente a publicar una oferta de referencia para los precios del acceso indirecto de banda ancha.
Telefónica deberá ofrecer el servicio mayorista con unos "precios razonables" y sin necesidad de orientación a costes, lo que reduce al mínimo el nivel de regulación. La CMT prevé un periodo transitorio de un año, mientras los operadores negocian los precios, en el que se aplicarán los precios de la oferta mayorista de acceso indirecto.
En la 'zona 2', de menor competencia, la compañía que preside César Alierta tendrá que ofrecer un servicios mayorista con precios "orientados en función de los costes de producción" y publicar una oferta de referencia de precios mayoristas.
Por último, la CMT ha propuesto la existencia de un único servicio de acceso indirecto, frente a las dos modalidades que conviven actualmente (ADSL-IP, de entrega nacional, y GigADSL, de entrega regional). A su juicio, el servicio "deberá ser lo suficientemente flexible para que los operadores que lo soliciten no tengan que replicar exactamente la oferta que lance Telefónica".
La propuesta del regulador será enviada a Bruselas, la Comisión Nacional de Competencia (CNC), el Gobierno y al conjunto del sector, que tendrán un mes para presentar comentarios y alegaciones, antes de que la CMT tenga lista la regulación definitiva, prevista para el mes de diciembre.


