
Ni siquiera tienen una posición común respecto a la conveniencia o no de establecer una legislación europea que regule sobre la propiedad intelectual. Por un lado, están Alemania y Finlandia, firmes partidarios de que la UE establezca una ley común, y por otro están los países del sur, Portugal y España, entre otros, que de momento no lo consideran una prioridad.
"Tenemos la obligación de proteger la propiedad intelectual y debemos hacerlo conjuntamente; la legislación tenemos que hacerla entre todos", señaló este martes en Barcelona Bernd Neumann, ministro alemán de Cultura. "Nuestros problemas con el arte y la creación son comunes y así lo demos entender", señaló en el marco del Foro Europeo de las Industrias Culturales. "Nuestros artistas y nuestro patrimonio están peligro, debemos proteger la propiedad intelectual", remató. "Tenemos unos objetivos comunes y tenemos la necesidad de una legislación común para hacer frente a EEUU.
Tenemos que reaccionar", añadió en la misma línea su homólogo finlandés, Marcus Rantalla.
En cambio, en una posición intermedia, no tan acusadamente partidarios de fijar unas leyes comunes europeas se sitúan España, Bélgica y Portugal. "Cada país ya protege la propiedad intelectual, lo que sí sería necesaria sería una reflexión común", afirmó la ministra española de Cultura, Ángeles Gonzalez Sinde, que no obstante, no habló de una legislación compartida por los 27 estados, ni siquiera cuando se lo inquirió la moderadora.
"Los estados miembros no podrán hacer nada si la UE no hace nada previamente", dijo la ministra belga, Fadila Laanan, que sin embargo, tampoco apostó por una ley común. La responsable portuguesa del ramo, Gabriela canavilhas, por su parte, habló de la necesidad de equilibrar "la ambición de aprovechar el sueño utópico y democrático al libre acceso y el derecho de los creadores".
PROBLEMA CONCRETO
La posición de la comisaria de Educación, Cultura, Multilingüismo y Juventud de la Comisión Europea (CE), Androulla Vassiliou, mientras, reflejó la falta de concreción en la UE respecto al tema de la propiedad intelectual, ya que admitió que la piratería es un tema que "no formaba parte de la agenda" de la CE por ser un problema "muy específico", y que se abordará en la consulta preparativa del Libro Verde, que se presentará a finales de abril. Eso sí, reconoció que no puede hacerse todo por separado y que debe haber cooperación entre los estados miembros.
Sobre lo que sí coincidieron los cinco estados miembros presentes en la reunión (mañana miércoles se reunirán los 27 ministros cultura de la UE) fue en la necesidad de que los temas de la cultura pasen a engrosar la estrategia europea 2020. "Su éxito dependerá de la contribución de los sectores culturales a la economía", afirmó Vassiliou.
Previamente, miembros de la industria reclamaron a los políticos medidas concretas para afrontar esta nueva realidad del sector, que viene marca por una cifra que sirve de ejemplo: el 95% de la música se consume de forma gratuita.
"Hace falta más armonización fiscal y también de los regímenes de la seguridad social", señaló Guillaume de Fondaumiere, presidente de la Federación europea de creadores de videojuegos. La anécdota de la jornada la protagonizó el cómico Leo Bassi, que intentó entregar un patito de goma a los ministros. "No pagaremos el pato de una industria que no quiere reconvertirse", dijo.







