
"Es una sorpresa desagradable, no lo sabíamos", afirmó uno de los portavoces de TomTom.
Otro portavoz de la compañía explicó hoy en la radio pública NOS que "la información es absolutamente anónima" y justificó el uso por la policía para la "seguridad viaria".
La información que queda almacenada en los navegadores, referidaa las rutas y a las velocidades medias, se introduce en una base de datos anónima en cuanto el usuario conecta el sistema con internet, por ejemplo para descargar actualizaciones de los mapas y las carreteras.
Según el diario "AD", que fue el primero en difundir la noticia, la policía accede a la información de los sistemas de navegación a través de un intermediario no especificado.
En el contrato de los sistemas de navegación no se explicita un posible acceso de datos por parte de la policía, aunque los usuarios sí que dan o deniegan su permiso para compartir información con terceros, por ejemplo los servicios de tráfico que informan sobre los atascos en carretera.







