
La ESA ha puesto formalmente en marcha una investigación, que incluye el chequeo completo de todos los equipos, para evitar que se reproduzca el problema en el Columbus, que partirá en diciembre a bordo del Atlantis rumbo a la ISS, y en la nave ATV, que viajará a la ISS sobre un Ariane 5 a mediados de febrero próximo. Grietas en la protección Los computadores del módulo ruso que fallaron en la Estación Espacial fueron fabricados por la empresa de Bremen asociada a la ESA, y Rusia los adquirió a cambio de la técnica de anclaje del ATV a la ISS. Los informáticos buscan, sobre todo, grietas en la protección contra interferencias y descargas de electricidad estática. Durante toda la situación de emergencia, la ESA mantuvo un equipo multinacional en conexión con Astrium, en Bremen, a fin de lograr la recuperación de los ordenadores y luego encontrar las causas, por su relevancia en relación con los proyectos ATV y Columbus -ha explicado la agencia-, con el fin de adoptar las acciones de corrección pertinentes antes de su puesta en órbita.
Las autoridades rusas han admitido que los ordenadores a bordo del módulo Zviezda no habían estado suficientemente protegidos, según el director de Roskosmos, Anatoli Perminov. No obstante, el fallo está al parecer resuelto, hasta el punto de que a primera hora de la tarde de ayer el Atlantis se desacopló de la ISS y emprendió su vuelo de regreso a tierra. El próximo 6 de agosto despegará de Baikonur una nave no tripulada que transportará a la Estación Espacial elementos y equipos para reforzar la protección informática.
Sistemas vitales A juicio de las agencias espaciales estadounidense, rusa y europea, las reparaciones en los ordenadores de la ISS ofrecen todas las garantías. Los interruptores de dos de ellos han sido puenteados para que funcionen la climatización y oxigenación de las cabinas, así como el sistema de orientación y posicionamiento orbital de la estación. Este aspecto es capital para evitar meteoritos y basura espacial, y para reconfigurar la posición de la ISS con respecto al sol, de modo que los paneles solares puedan en todo momento cargar energía, y las antenas comunicar con las estaciones en tierra.
Asimismo, corrigen la posición cada vez que se acopla o desacopla una nave como la Atlantis. Astrium, la empresa responsable de los ordenadores, participará en el chequeo y acaba de anunciar en París la fabricación de un mini superconcorde capaz de unir París y Nueva York en dos horas, y de llevar turistas a vuelos suborbitales a 100 kilómetros de altura, para proporcionar hasta 3 minutos de gravedad cero. Asimismo ha logrado el contrato de los satélites de quinta generación del operador Arabsat.
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