Muchos de nuestros usuarios y asistentes a
este encuentro de aficionados a la informática celebrado en julio en Bilbao se acercaron a nuestro puesto para ver el ordenador. Lo primero que les llamó la atención fue que la placa base de Gigabyte GA-X58A-UD7 estuviera del revés en la caja Fortress FT02 de SilverStone, es decir, con todos los conectores hacia arriba, además del tamaño del disipador de la CPU Cooler Master V10.
Los curiosos que preguntaron por el resto de la configuración se sorprendieron con el
procesador Intel i7 980x y la tarjeta gráfica Asus GTX480 y nos pidieron que probásemos algún juego para ver el 'frame rate' o frecuencia de reproducción de las imágenes, que resultó de lo más destacada.
Para la ocasión se instalaron dos módulos de memoria de 2Gb cada uno, de la marca Transcend axeRamDDR3 de gama alta.
Por nuestra parte, lo que más nos ha gustado de la caja, además de su robustez, ha sido que todas las conexiones de la placa queden por arriba, en vez de por detrás, así como el sistema de sujeción de cables con la rejilla superior.
Por otro lado, al estar fabricado con metal macizo,
el chasis actúa como refrigerador pasivo. Un dato al que mucha gente no le presta mucha atención, pero que resulta importante para enfriar los componentes. El único inconveniente es que le añade mucho peso al equipo, un 'handicap' mínimo en un ordenador dirigido a 'gamers' y no a usuarios en movilidad.
A TODA MÁQUINAEl rendimiento del ordenador, con un disco Intel SSD para el sistema operativo, la CPU Core i7 980x y la tarjeta gráfica Asus Nvidia GTX480, resultó excelente. Tanto que títulos como 'BattleField: Bad company 2' volaron aún usando las gafas 3D de nVidia y jugando con todo activado, a una resolución de 1680 x 1050 píxeles (el máximo permitido por la pantalla Samsung SyncMaster 2233RZ).
El juego fue suave, y sin parones, lo que proporcionó
una experiencia de juego sin igual, con un detalle gráfico impresionante, según pudieron comprobar los asistentes que lo probaron durante la Euskal Encounter.
Comparada con otros equipos del encuentro, la fuente de alimentación de este PC (modelo Dark Power Pro P8 de 1000w de be quiet!) fue completamente silenciosa, tanto que a veces se hizo difícil saber si el ordenador estaba encendido o apagado. Además, con el disipador de la CPU, la caja no emitía ningún calor, lo que no hizo necesario subir de revoluciones el ventilador de la fuente.
Para dar ?luminosidad? al conjunto, se instalaron
cátodos fríos de Revoltec de color rojo, acorde con el interior de la caja, lo que le hizo adquirir personalidad y mayor impacto visual.
En conclusión, un equipo de última generación dirigido a 'jugones' que busquen dar rienda suelta a su pasión con este capricho hecho a medida.