
Ese ha sido el tema del taller "Qué hay que hacer para que tu contenido sea un éxito", que se ha celebrado hoy en el marco de la IV edición de la Feria Internacional de los Contenidos Digitales (FICOD).
Carme Pollina, Rafael Nebrera y Juan Manuel Menéndez lo saben bien. Creyendo en su potencial, se embarcaron en la aventura de publicar sus obras -a través del portal Bubok- y emprendieron caminos alternativos a los habituales para dar a conocer sus criaturas.
Los tres escritores noveles, raras avis, han explicado su camino para alcanzar buenos resultados tras la autopublicación de sus libros en este taller del FICOD.
Corren tiempos difíciles. El éxito profesional requiere cada vez mayor esfuerzo y creatividad y esa inversión de talento se eleva a la enésima potencia cuando el campo de batalla es la literatura. Desgraciadamente ya no sólo es necesario tener una buena historia -aunque sí imprescindible- sino saber venderla.
El mercado literario está saturado, se edita una cantidad ingente de títulos cada año y destacar en la creciente marea de novedades siendo un literato desconocido es una proeza.
Nebrera, autor de "Manual para el perfecto gaznápiro", decidió hacer "marketing de guerrilla, tragarse el pudor y dejar de lado la vergüenza" para promocionar su libro de humor.
Su estrategia para darse a conocer fue decirle a la gente "yo no soy nada si tú no me lees" mientras regalaba ejemplares de su obra en una boca del metro del centro de Madrid: "Era un descerebrado en la Puerta del Sol regalando libros".
La idea corrió de boca en boca, de boca a Facebook y llegó a los medios de comunicación, que le hicieron un hueco a esta historia y han contribuido a que "Manual para el perfecto gaznápiro" vaya por su tercera edición.
Por su parte, Menéndez concede que su historia es un poco atípica: culturista y entrenador personal de profesión, "jamás había escrito nada" en su vida, pero se decidió a hacerlo para saldar un asunto pendiente, el dar a conocer la biografía de su abuelo.
"La epopeya del Chato" narra la historia de Jaime Menéndez, el primer periodista español en trabajar para el "New York Times" y uno de los "plumillas" pioneros en poner en marcha la resistencia antifranquista desde Tánger.
"Abuelista" declarado, Menéndez dedicó cinco años a recopilar material sobre la figura de su familiar: "Yo lo único que he hecho ha sido contar la vida de mi abuelo", ha apuntado. Eso sí, además de tener una buena historia, reconoce que hay que saber contarla.
Hasta ahí todo normal, pero el escritor ha utilizado una "vertiente diferente" para promocionar el libro: ha dejado al descubierto sus músculos para poner en marcha una exposición fotográfica que ilustra ciertos pasajes de la historia.
Por último, la actuación de Carme Pollina para hacerse un hueco en el corazón de los lectores ha sido una estrategia integral de desembarco en internet. Su secreto, "no dejar de hacer cosas" para crearse una imagen en el universo digital.
Está presente en la red gracias a una web personal, a Facebook, a Twitter, a un blog y a la colaboración con una radio "online" y un portal especializado en temática homosexual para que su libro, "Historias afiladas de mujeres agudas", tenga vida.
"Si yo puedo ser un caso de éxito, todo el mundo puede serlo", ha asegurado Pollina, quien ha matizado que su actividad periódica en internet requiere una gran inversión de tiempo, algo que muchas veces choca con su rutina laboral, esa que realmente le permite ganarse la vida.







