
La realidad aumentada, tecnología de computación gráfica que permite superponer una imagen que captura el ordenador con otra de síntesis para ampliar la información del juego, fue presentada por el diseñador Javi Noguerol.
Su orientación lo ha llevado a desarrollar Adoneo, proyecto dirigido a "toda persona que quiera experimentar a construir juegos de mesa (para el ordenador) experimentando la realidad aumentada", comentó.
Con esta herramienta, el ordenador calibra un espacio tridimensional con aplicaciones directas para ampliar o hacer más llamativas las imágenes, explicó Noguerol.
"La realidad aumentada solucionaría problemas que todavía no se han planteado, aunque todavía tiene muchas limitaciones", aseveró en su presentación.
De las capacidades de los editores de juegos habló el diseñador Daniel Pomar y el programador Luis García Pelayo, quienes mostraron un proyecto llamado "Little bee planet", que permite crear nuevos niveles dentro de un videojuego a través de internet.
El equipo aprovechó "Little bee planet", cuya particularidad es reflejar la gravedad de forma muy aproximada a la realidad, para crear un juego para la agencia de viajes por internet E-dreams.
Para ellos en esta plataforma "se crea mucha basura pero el uno por ciento tiene una calidad increíble". Los usuarios se encargan además de valorar los juegos para que el contenido esté bien catalogado y se encuentre fácilmente los niveles desarrollados con calidad.
Finalmente, el diseñador e ingeniero informático Mar Canet, barcelonés que vive en la ciudad austríaca de Linz en donde trabaja con interfaces innovadoras, consideró que una parte importante de los juegos reside en la utilización de distintas interfaces.
A modo de ejemplo, consideró que hay consolas que siendo peor que otras tienen mayor aceptación han apostar por distintas interfaces o plataformas, lo que ha facilitado que personas que generalmente no juegan lo hagan.
En 2009, Canet pensó cómo hacer un juego en donde la pantalla fuera un edificio y el juego consistiera en apuntar con lásers de alta potencia.
A partir de esta idea desarrolló "Pixels killers" en donde dos equipos de cuatro personas participan, cada uno con su consola y en donde cada ventana del edificio es un punto de color. El juego consiste en que un equipo logre hacer una sola columna con sus cuadros sin ser atacado por el equipo contrincante.







