
Cortina ha firmado hoy en Bilbao un convenio con el consejero vasco de Sanidad, Rafael Bengoa, para desarrollar el proyecto de receta electrónica, por el que se elimina la receta en papel y se facilita a las farmacias, a través de las tecnologías de la información, todos los datos necesarios sobre la prescripción, visado y dispensación del medicamento.
Una vez puesto en marcha este nuevo sistema, el paciente, tras acudir al médico y recibir la prescripción facultativa, podrá ir a cualquier oficina de farmacia de la comunidad autónoma y, después de identificarse con su tarjeta sanitaria, el farmacéutico le proporcionará la medicación.
Este nuevo sistema, que presenta sus mayores ventajas en el caso de enfermos crónicos, evita los traslados al centro de salud cada vez que se requiera una receta nueva; previene interacciones entre medicamentos, y también alivia la presión asistencial en las consultas.
Bengoa ha destacado la "notable complejidad" que conlleva poner en práctica este proyecto y ha indicado que, según el convenio suscrito hoy, el departamento vasco de Sanidad aporta dos millones de euros al Consejo de Farmacéuticos del País Vasco para que la red de oficinas de farmacia adecúe su tecnología al nuevo sistema.
Según el calendario de implantación elaborado por la consejería, a partir de abril de este año comenzará la prescripción con firma electrónica, pero aún en recetas de papel, en Atención Primaria y, posteriormente, en Atención Especializada.
A partir de julio se pondrá en marcha el visado electrónico de las prescripciones y, de forma paralela, los colegios de farmacéuticos adaptarán sus infraestructuras al proyecto para llevar a cabo un despliegue controlado del nuevo sistema en una zona concreta de Atención Primaria con un hospital de referencia y las farmacias de su entorno.
Una vez evaluado y "ajustado" este primer despliegue, se extenderá por el resto de la comunidad autónoma vasca.







