
La cámara alta del Congreso mexicano advirtió que la adicción hacia estos productos entre los niños y adolescentes representa un riesgo para su personalidad porque puede generar descontrol y agresividad, y producirles trastornos físicos.
En un dictamen aprobado por los legisladores se estableció que se debe obligar a fabricantes, distribuidores y expendedores de videojuegps para explicar en el exterior del producto "con letras, grandes y claras" las condiciones para su uso.
Asimismo, pidieron fijar el tiempo recomendado para un juego, así como la postura corporal correcta para evitar posibles trastornos musculares, óseos, articulares, anímicos y psicológicos.
Los senadores mexicanos señalaron que es urgente regular esta actividad debido a que la adicción a estos productos de entretenimiento puede causar trastornos en el comportamiento de los menores, incluso alterar su identidad y crearles psicopatologías.
Al respecto, la senadora María Elena Orantes del opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI) destacó que es necesario tomar más medidas preventivas al respecto en materia de salud.
Señaló que los niños pasan demasiadas horas con este pasatiempo, lo que además "de aislarlos socialmente de la familia, les causa problemas de salud (...) e inclusive problemas neurológicos".
Otro de los factores negativos que expuso al referirse al contenido de los videojuegos fue la violencia a la que incitan y que a la larga, dijo, los niños ven como algo normal.
Sobre el asunto terció también el senador Guillermo Tamborrel, del Partido Acción Nacional (PAN), quien coincidió en señalar citando datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) que entre el 40 y 60 por ciento de los aficionados a estos productos padecen alguna patología, en muchos casos lesiones en los tendones.


