
La iniciativa, desarrollada con el apoyo de IMPIVA y llamada Ecofalla, "es un ejemplo perfecto de convivencia entre el método artesanal y la aplicación de las nuevas tecnologías que AIDO pone al servicio de los artistas falleros", según ha señalado el titular del IMPIVA, Daniel Moragues.
La técnica consiste en digitalizar una maqueta de escayola, que se divide en una serie de secciones que son reproducidas a tamaño real hasta componer cada uno de los "ninots", de manera que el artista fallero "puede interactuar con el modelo digital sin necesidad de hacer más réplicas de la maqueta", según las mismas fuentes.
Desde AIDO destacan también que este software es respetuoso con el medioambiente ya que "se aprovechan mejor las planchas de corcho, de manera que la cantidad de desechos que se generan se reduce de un 20% a tan sólo un 5 por ciento".
Asimismo, sus creadores consideran que esta técnica posibilita analizar la estructura del monumento y "hacer una simulación de cuál sería el comportamiento de la falla en la caso de que hubieran fuertes vientos o averiguar la mejor manera de distribuir correctamente el peso", añaden en el comunicado.







