
De las 2.362 denuncias que presentaron los ciudadanos, la mayor parte se referían a empresas del sector de las telecomunicaciones, a entidades financieras y a sistemas de videovigilancia.
Las quejas en telecomunicaciones se fundamentan sobre todo en la recepción de "spam" (publicidad no deseada) telefónico y en la incorporación a servicios de tarificación adicional sin consentimiento previo; las de los bancos se centran en la inclusión en los ficheros de morosidad o en el incumplimiento el deber del secreto con el cliente; y las de videovigilancia por considerar que se trata de una intromisión en la intimidad y la privacidad.
Durante 2008 y como resultado de estas denuncias, la Agencia de Protección de Datos inició un 58 por ciento más de procedimientos sancionadores que el año anterior, que culminaron con un montante total de 22,6 millones de euros en multas (el 75 por ciento de ellas por sanciones "graves", el 18 por ciento "leves" y 7 por ciento "muy graves").
Artemi Ralló ha detallado hoy durante la presentación de la memoria de 2008 que los ciudadanos están más concienciados y sensibilizados con sus derechos sobre intimidad privacidad y protección de datos personales, aunque ha constatado su "preocupación extraordinaria" por dos ámbitos que crecen a velocidad "de vértigo": internet y las redes sociales en especial, y los sistemas de videovigilancia.







