
El observatorio Herschel de la Agencia Espacial Europea (ESA), el mayor telescopio jamás enviado al espacio, abrirá "una nueva ventana" al Universo, donde accederá a sus rincones más fríos e inexplorados.
Así lo ha indicado hoy el astrofísico español Pedro García Lario en la Campus Party de Valencia, donde ha desgranado este proyecto puesto en marcha por la ESA para explorar los rincones "más distantes" del espacio.
García Lario lidera el grupo de apoyo a la comunidad científica del observatorio, dotado con el mayor telescopio de infrarrojos del mundo, con 3,5 metros de diámetro y un peso de "tan sólo" 320 kilos.
El científico ha calificado de "auténtica revolución" el envío del telescopio al espacio, en mayo de 2009, en el marco de un proyecto que es "la piedra angular" del Programa de Ciencia de la ESA, desarrollado a lo largo de las últimas décadas.
"Con el Herschel se abre una nueva ventana al Universo en el infrarrojo lejano, a través de ondas submilimétricas", que permiten detectar los lugares más fríos.
Según García Lario, "por primera vez vamos a ver el mundo con otros ojos, se va a abrir una nueva ventana al Universo" gracias al Herschel.
No en vano, este telescopio permitirá "ver los puntos más fríos y distantes del Universo", donde la mayor parte del espacio se encuentra a más de 200 grados bajo cero.
Las estrellas son "hotspots" o "puntos calientes", pero, según el astrofísico, "son las excepciones" del espacio, donde "lo normal es que esté muy frío y no se puedan detectar a simple vista".
La reducción de infrarrojos del telescopio permite ver los cuerpos con una temperatura de hasta -273 grados centígrados, mientras que la mayor parte del espacio se encuentra a una temperatura de entre 200 y 270 grados bajo cero.
El investigador español ha reiterado que "faltaba una misión como la del Herschel para revolucionar este campo", tras el envío del "archiconocido" telescopio Hubble, que es mucho más pequeño.
El observatorio es el último del lote del envío de misiones espaciales incluidas en el programa de la ESA "Horizon 2000", que culminará en 2014 con la llegada al núcleo de un cometa.
Este último lanzamiento complementa la labor del Hubble y completará también la del futuro James Webb, un telescopio de dimensiones todavía mayores que el Herschel en el que trabajan la NASA y la ESA.







